Última actualización: 27 de septiembre de 2026
Sismia no es un sistema de alerta temprana
Sismia informa sobre sismos que ya ocurrieron. No detecta sismos por su cuenta y no puede avisarte antes de que llegue el movimiento. En Colombia no existe hoy un sistema público de alerta temprana sísmica; cursa en el Congreso un proyecto de ley para crearlo.
Una alerta temprana de verdad avisa segundos antes, porque una señal de radio viaja más rápido que una onda sísmica. Eso exige sensores cerca del epicentro y no es lo que hacemos. Si alguien te ofrece una app que predice sismos, no le creas: la sismología no predice, y ninguna institución seria afirma lo contrario.
Cuánto tardamos
No te damos todavía un número, y preferimos eso a darte uno que no podamos sostener.
Lo que sí sabemos: el aviso llega minutos después del sismo, no segundos, y a veces son muchos minutos. La demora casi toda es de las redes sísmicas internacionales, que tardan en confirmar y publicar un sismo colombiano: en regiones con una red local que alimenta esos catálogos de inmediato el mismo dato sale enseguida, y Colombia está en el grupo lento. Estamos midiendo cuánto es exactamente, y cuando tengamos una cifra que resista lo escribimos aquí.
Hay sismos que no vas a ver
Las fuentes internacionales publican de forma fiable los sismos a partir de magnitud 4 aproximadamente, porque su trabajo es cubrir el planeta entero. El Servicio Geológico Colombiano, con estaciones dentro del país, detecta muchos más.
En la práctica eso significa que un sismo pequeño y superficial que sí se siente en tu municipio puede no aparecer en Sismia. En series de sismos —lo que se llama un enjambre— la diferencia llega a ser de decenas de eventos. Estamos gestionando el acceso al catálogo nacional; mientras tanto, esto es lo que hay y así lo decimos.
Cuándo te escribimos y cuándo no
Te avisamos cuando la intensidad estimada en el lugar que vigilas llega al grado IV de la escala de Mercalli, que es donde el movimiento empieza a sentirse claramente dentro de una casa. Por debajo de eso no te escribimos.
Tampoco te avisamos dos veces del mismo sismo, ni de cada réplica menor de una serie. Si un sismo posterior es claramente más fuerte que el anterior, ese sí te llega: en una serie, el que importa puede ser el octavo.
Las primeras cifras cambian
La magnitud y la profundidad de los primeros minutos son preliminares y suelen corregirse. Sismia te muestra cuándo un dato todavía es preliminar y cuántas redes lo confirmaron. Si una corrección cambia la magnitud de forma significativa, te lo volvemos a decir.
La intensidad es una estimación
Lo que te decimos que vas a sentir sale de un modelo publicado, no de un sensor en tu casa. El tipo de suelo, la construcción y el piso en el que estés cambian el resultado, y dos personas en la misma cuadra pueden sentir cosas distintas.
El modelo tiene un margen de error conocido y lo vigilamos contra los datos de intensidad observada del SGC. Donde más se queda corto es en los sismos superficiales cercanos.
La entrega depende de la red
Las notificaciones viajan por internet móvil. En un sismo fuerte la red se congestiona o se cae, como ocurrió el 10 de agosto de 2026. Sismia no puede garantizar la entrega y no sustituye a las autoridades de gestión del riesgo ni a la línea de emergencias 123.
Si tu teléfono está apagado, sin batería o sin señal, el aviso no llega —y no queda en cola para cuando vuelvas—. Ninguna app puede prometerte lo contrario.
Qué cubrimos
Puedes vigilar un lugar, entre los 1.043 municipios de Colombia. Los sismos que seguimos pueden ocurrir fuera del país: uno cercano en Ecuador o Panamá puede generar aviso si afecta al lugar que vigilas. Lo que no puedes todavía es vigilar un lugar fuera de Colombia.
Los simulacros
Cuando una entidad pública programa un simulacro, el aviso llega marcado como ejercicio, con etiqueta visible y nunca con el color ni el sonido de una alerta real. Confundir los dos canales destruiría la confianza el día que importa.
Tu ubicación: son dos, y conviene no confundirlas
El lugar que vigilas. Un punto fijo que eliges tú, guardado con precisión aproximada de un kilómetro. Puedes escribirlo a mano: la app funciona entera sin darnos nunca el permiso de ubicación. Si nos lo das, lo leemos una vez, al empezar, para proponerte tu municipio — y es un permiso de primer plano, así que con la app cerrada no sabemos dónde estás.
Tu ubicación en un sismo. Sale de tu teléfono solo si tocas «Estoy bien» o «Necesito ayuda», y las dos no mandan lo mismo. «Estoy bien» manda el lugar que vigilas, redondeado: el mensaje es «no te preocupes» y la precisión no aporta. «Necesito ayuda» sí lee tu posición en ese momento, sin redondear, porque ahí la dirección exacta es el sentido de la función. En los dos casos la ve tu círculo y nadie más, y el «estoy bien» deja de compartirse a las seis horas.
Sismia no guarda un rastro continuo de dónde estás. No es que lo borremos: es que no existe la tabla donde escribirlo.
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