Última actualización: 27 de septiembre de 2026
Quién trata tus datos
Infinity AI Studios LLC, compañía registrada en el estado de Nuevo México, Estados Unidos, es la responsable de Sismia y de los datos descritos en esta página.
Dirección: 1209 Mountain Road Pl NE # R, Albuquerque, NM 87110, Estados Unidos.
Para ejercer tus derechos sobre tus datos —conocerlos, corregirlos o pedir que los borremos— escribe a contacto@sismia.app. La Ley 1581 de 2012 nos obliga a responderte, y lo hacemos en el plazo que esa ley fija.
Por qué nos rige la ley colombiana
La compañía está registrada en Estados Unidos, pero Sismia se ofrece en Colombia y a personas en Colombia, y es la ley colombiana de protección de datos —la Ley 1581 de 2012— la que aplicamos a todo lo que guardamos. No nos amparamos en estar registrados fuera para darte menos garantías de las que te da tu propia ley.
Eso significa, en concreto, que tienes los derechos que esa ley reconoce —conocer, actualizar, rectificar y suprimir tus datos, y revocar la autorización— y que nosotros tenemos los deberes que impone, incluido responderte en los plazos que fija.
Tus datos salen de Colombia
Conviene que lo sepas y por eso lo decimos aquí y no en letra pequeña: los servidores donde vive Sismia están en Estados Unidos. Lo que guardamos viaja allá y se almacena allá.
La Ley 1581 permite esa transferencia cuando el país de destino ofrece un nivel adecuado de protección, y la Superintendencia de Industria y Comercio incluyó a Estados Unidos en esa lista mediante su Circular Externa 005 de 2017. Por eso la transferencia es legal sin pedirte una autorización adicional.
A quién te quejas si hacemos algo mal
Primero a nosotros, a contacto@sismia.app: es lo más rápido y normalmente lo resuelve.
Si no te respondemos o no te satisface la respuesta, la autoridad es la Superintendencia de Industria y Comercio, que vigila el tratamiento de datos personales en Colombia y ante la cual puedes presentar una queja. No hace falta nuestro permiso ni pasar por nosotros primero.
Lo que no pedimos
No pedimos correo, contraseña, número de teléfono ni acceso a tus contactos. Instalar la app y recibir avisos no crea ninguna cuenta.
Lo que sí guardamos
El lugar que vigilas. Las coordenadas del sitio por el que quieres enterarte, redondeadas a dos decimales — poco más de un kilómetro. Es una suscripción a un lugar, no un rastreo de una persona: la escribes tú, cambia cuando tú quieres y funciona con el permiso de ubicación apagado.
Una identidad del aparato. Tu teléfono genera un par de llaves; la privada nunca sale de él y la pública queda registrada para que el servidor sepa a qué dispositivo le responde. No es un usuario ni está asociada a tu nombre.
Tu círculo. El nombre que la persona que invitó escribió para cada quien — «Mamá», no «contacto 3» — y quién pertenece a qué círculo.
Los check-ins. Si dijiste «Estoy bien» o «Necesito ayuda» en un evento, cuándo y, si tú lo confirmaste, dónde estabas.
El registro de envíos. A qué dispositivo se le avisó de qué sismo, por qué canal y con qué razón. Es lo que permite responder después de un sismo por qué alguien recibió — o no recibió — aviso.
Son dos ubicaciones, no una
Es la confusión más común y vale la pena separarla: el lugar que vigilas es un punto fijo, redondeado, que eliges tú y que puedes escribir a mano sin darnos nunca el permiso de ubicación. Si nos lo das, leemos tu posición una sola vez para proponerte tu municipio, con permiso de primer plano: con la app cerrada no sabemos dónde estás. Tu ubicación exacta es otra cosa, vive en otra tabla y solo aparece si tú haces un check-in durante un sismo.
«Estoy bien» y «necesito ayuda» no mandan lo mismo
«Estoy bien» manda el lugar que vigilas, el mismo punto redondeado de siempre. No leemos tu GPS para eso: el mensaje es «no te preocupes», y para eso la precisión no aporta nada y sí añade riesgo. Deja de compartirse a las seis horas y después se borra.
«Necesito ayuda» sí lee tu ubicación en ese momento, sin redondear, porque ahí la dirección exacta es el sentido entero de la función. Es el único punto de la app donde pedimos tu posición fuera de la pantalla inicial. Si no nos diste el permiso, o el teléfono no logra fijar la posición, se manda igual el lugar que vigilas: un auxilio que no sale por falta de GPS sería el peor fallo posible. Este no caduca solo — alguien puede seguir buscándote — y solo lo apagas tú.
Quién puede ver qué
Las ubicaciones que vigilas son estrictamente privadas: ni siquiera tu círculo las ve. Los check-ins los ve tu círculo y nadie más. Los sismos son públicos, porque un sismo le pasó al país entero.
Esto no es una promesa escrita: son políticas de acceso en la base de datos, que se aplican en cada consulta y no dependen de que la app se comporte bien.
Con quién compartimos
Con tres terceros, y solo para que la app funcione: el servicio de notificaciones del sistema operativo, que es quien entrega el aviso a tu teléfono; la operadora de SMS cuando usas el respaldo por mensaje de texto; y Google, que es quien sirve los anuncios de la versión gratuita. No vendemos datos.
Lo que nunca sale de Sismia hacia la publicidad: el lugar que vigilas, tus reportes de intensidad, tu círculo y cualquier cosa que hayas compartido durante un sismo. Google no recibe nada de eso.
Anuncios
La versión gratuita muestra anuncios servidos por Google AdMob. Para elegir qué anuncio mostrarte, Google puede usar el identificador publicitario de tu dispositivo, tu ubicación aproximada deducida de la conexión a internet y cómo interactúas con el anuncio. Ese tratamiento lo hace Google bajo sus propias políticas.
En iOS, el sistema te pregunta si permites el seguimiento. Si dices que no, Sismia funciona exactamente igual y solo verás anuncios genéricos. No perdemos ninguna función por eso ni te lo volveremos a preguntar.
Dónde no aparecen nunca: en la pantalla de un sismo reciente, en «Necesito ayuda», en el modo atrapado ni en tu círculo. Y si acaba de ocurrir un sismo que tú sentiste, la app entera deja de mostrarlos durante dos horas. Esas pantallas existen para una emergencia y no se monetizan.
La suscripción Sismia Pro los quita por completo.
Cuánto tiempo lo guardamos
El detalle de envíos se conserva 90 días y después queda solo el agregado por evento, sin dispositivos. Todo lo demás vive mientras tengas la app: si la desinstalas y nos escribes, borramos el dispositivo y todo lo suyo.
Solicitudes de simulacro
Si eres una entidad y solicitas una jornada, guardamos lo que escribiste en el formulario: entidad, responsable, correo, teléfono y los datos de la jornada. Se usan para verificar la solicitud y para coordinar contigo, y para nada más.
Tus derechos
La ley 1581 de 2012 te da derecho a conocer, actualizar, rectificar y suprimir tus datos. Escríbenos y lo hacemos: no hay formulario ni trámite.
Ver también: qué hace y qué no hace Sismia y los términos de uso.